Paro Agrario se mantiene

0
930

5ba69272ae3d6e2e2ab9160f850f6153_XL

El Ministro del Interior del gobierno, Doctor Iragorri, afirmó recientemente que el paro agrario en curso no tendrá arreglo porque sus organizadores lo han previsto gradual y expansivo para afectar el proceso electoral del próximo 25 de mayo, fecha en que se escogerá el nuevo jefe de Estado. Aseveración que no está del todo equivocada aunque el sentido de la misma es evadir la responsabilidad gubernamental en la solución de los pliegos de peticiones de millones de labriegos.

El funcionario ignora la culpa del Estado en las acciones en curso, pues el origen de las mismas es el incumplimiento de los acuerdos firmados el año anterior (2013) al término de otras movilizaciones que involucraron miles de personas que dependen de la producción agrícola.

Que las protestas actuales sean graduales, paulatinas y vayan escalando no es un acto maquiavélico de sus organizadores. Es la complejidad del movimiento campesino la que incide en la incorporación por partes de los contingentes humanos que se incorporan al paro y que al decir de uno de sus militantes alcanzara su plenitud en el mes de mayo, cuando deben ocurrir las más potentes acciones[1]. Al respecto hay que señalar que hoy están prácticamente en la huelga agraria todos los procesos de comunidades negras; los campesinos del Magdalena Medio y Catatumbo; el Congreso Nacional Agrario; el Congreso de los Pueblos; mineros del nordeste antioqueño, del Chocó y del Putumayo; raizales de San Andrés; la ONIC[2] que tiene 1’600.000 afiliados. Agregue más de cuatro millones de campesinos y tres millones de afrodescendientes que están en la Cumbre Agraria, Étnica, Campesina y Popular[3].

A lo que hay que sumar el proceso de las “dignidades agrarias” que están negociaciones con el gobierno, suspendidas a raíz de la dilación y el juego sucio del Ministro de Agricultura, razón por la cual sus dirigentes, como Cesar Pachón, han demandado un diálogo directo con el Presidente de la República para que el Estado asuma los compromisos necesarios con los campesinos productores de café, arroz, papa, cacao, cebolla, maíz, arveja, leche y ganado[4].

Que las huelgas en desarrollo afecten o no el proceso electoral en desarrollo es un argumento absurdo. Por supuesto que van a incidir en el resultado electoral donde seguramente Santos será derrotado por sus adversarios por causa de su pésima gestión gubernamental. Los problemas de los campesinos no pueden ser congelados con ocasión de un certamen político, por el contrario es la coyuntura propicia para que la opinión pública escuche los planteamientos de los candidatos sobre sus propuestas para el agro.

Es que las élites dominantes en Colombia viven a espaldas de la realidad ignorando que América Latina vive una nueva época, desconociendo que diversos procesos sociales y políticos han ido configurando nuevos escenarios: la crisis y cuestionamiento del consenso neoliberal, la relegitimación de los discursos críticos, la potenciación de diferentes movimientos sociales, en fin, la emergencia de gobiernos autodenominados “progresistas” y de centroizquierda, que valoran la construcción de un espacio latinoamericano y el retorno del rol del Estado, notas distintivas de una etapa de transición que parece contraponerse a todas luces con el período anterior, la década de los ´90, marcados por la sumisión de la política al Consenso de Washington, en nombre de una globalización unívoca e irresistible. Este cambio de época estimula la posibilidad de pensar creativamente las articulaciones entre Estado y sociedad, entre democracia representativa y democracia directa y participativa, entre lo institucional y lo no-institucional, entre el espacio público estatal y el espacio público no-estatal, entre otros[5].

En América Latina, el nuevo ciclo de acción colectiva, que señala una progresiva acumulación de las luchas contra las reformas neoliberales, arranca en el año 2000, con la Guerra del Agua, en Cochabamba, y tuvo sus momentos de inflexión tanto en Argentina, en diciembre de 2001, Ecuador, en 2005, nuevamente Bolivia en 2003 y 2006, entre otros hitos. Fueron entonces las organizaciones y movimientos sociales los grandes protagonistas de este nuevo ciclo, los que a través de sus luchas y reivindicaciones, aun de la práctica insurreccional, lograron abrir la agenda pública y colocar en ella nuevas problemáticas, contribuyendo con ello a legitimar otras formas de pensar la política y las relaciones sociales: la crisis de representación de los sistemas vigentes, el reclamo frente a la conculcación de los derechos más elementales, la defensa de los recursos naturales, prontamente tematizados como bienes comunes, las autonomías indígenas.

Así, en las últimas décadas, los movimientos sociales en América Latina se han multiplicado y han extendido su capacidad de representación, ampliando su plataforma discursiva y representativa en relación con la sociedad: movimientos indígenas y campesinos, movimientos urbanos territoriales, movimientos socio-ambientales, movimientos y colectivos lgtbi, en fin, colectivos culturales, dan cuenta de la presencia de un conjunto de reivindicaciones diferentes, con sus respectivos clivajes identitarios, configurando un campo multiorganizacional extremadamente complejo en sus posibilidades de articulación. Heterogéneos en sus demandas, al igual que en otras latitudes, los movimientos sociales nos trasmiten una tendencia a la reafirmación de la diferencia y el llamado al reconocimiento. Sin embargo, no es menos cierto que en América Latina, en los últimos tiempos, una de las problemáticas centrales y potencialmente unificadora es la de la tierra y del territorio[6], como es el
caso presente de Colombia.

La huelga agraria colombiana sigue y, a cinco días de haber comenzado hoy presenta nuevas expresiones en los departamentos del Caquetá, Huila, Santander, Bolívar y Boyacá.

El Caquetá ya completó su tercer día de aislamiento como consecuencia de la protesta campesina que se lleva a cabo con mayor rigor en el municipio de Suaza, Huila, donde los manifestantes aún impiden el paso de todo tipo de vehículos.

Un día lleno de disturbios y agresiones entre manifestantes y el Esmad, el cuerpo de chuque de la policía, se vivió el miércoles 30 de abril en el sector de El Avispero y del cruce hacia Acevedo, en inmediaciones del municipio de Suaza, Huila. Desde muy tempranas horas, los tipos del Esmad que se encontraban en la zona, iniciaron los operativos de desalojo de los manifestantes, por lo que se originó una batalla campal que terminó sobre el medio día, y que dejó cuatro campesinos.

En el marco de los disturbios que se generaron en el intento de la fuerza pública por recuperar la vía, se registró la quema de una motocicleta de la Policía Nacional, así como el conato de incendio contra un camión que se encontraba atravesado en la vía, y que fue controlado por las autoridades.

Sobre el medio día, la Fuerza Pública había recuperado el control en estos sectores, pero los manifestantes que primero corrieron hacia la zona montañosa, volvieron a salir a la carretera en otros puntos de la vía por lo que el bloqueo continuó durante todo el día.

En medio de los disturbios los campesinos señalaron que sus cambuches y pertenencias, así como parte de su alimentación, fueron quemados por los del Esmad. La Defensoría del Pueblo y el Personero de Suaza, hicieron presencia en el lugar de los hechos y lograron constatar que la movilidad por este corredor vial continúa paralizada, a pesar de que sobre el medio día una pequeña caravana de vehículos que se encontraban represados, lograron transitar hacia la ciudad de Neiva. Aun así, los bloqueos en lugares como Guadalupe, Garzón y Suaza, no han logrado ser levantados, por lo que se espera que en el día de hoy se dé un acuerdo entre el Gobierno Nacional y los líderes de la protesta, para lograr descongestionar al departamento del Caquetá y a los municipios del sur del Huila.

Los bloqueos permanecían en al menos tres sectores del municipio de Suaza, por lo que el tránsito desde y hacía Florencia no ha sido restablecido[7].

En el departamento del Huila las concentraciones, de 35 que hay por toda Colombia en 50 municipios, han aumentado. Más campesinos se han sumado a los puntos de concentración que llegan a 12 en la región. Hay seis bloques y son tres los puntos críticos en los que se han presentado fuertes choques entre campesinos y el Esmad.

La Fuerza Aérea Colombiana trasladó a 140 unidades del represivo y violento Esmad al Huila para apoyar las operaciones de atropello. Por lo que en transcurso del día se prevén nuevos disturbios.

El nuevo bloque se presenta en la vía Garzón- Altamira en la zona Las Damas donde se atravesaron tractomulas para bloquear el paso. Por lo que se registra un largo trancón y fuertes choques entre campesinos y los cuerpos policiales desde tempranas horas de la mañana.

En la zona de Bruselas en la vía Pitalito Mocoa la situación sigue siendo tensa, desde el 28 de mayo tiene bloqueada la comunicación terrestre con Putumayo. Los desalojos de la fuerza pública han sido infructuosos, pues en diferentes puntos los campesinos han destruido árboles para bloquear la vía.

Otro nuevo bloqueo se registró en la zona Aguadulce que comunica a Pitalito con Timana. Situación que ha generado racionamiento de gas y escasea el combustible por lo que se han registrado largas filas en estaciones[8].

Unos doscientos campesinos de los municipios de Isnos y San Agustín, desde la tarde de ayer protagonizan un nuevo punto de concentración ubicado en el cruce de Sombrerillo en la vía que comunica a estas dos municipalidades.

Armados de valor llegaron para sumarse a la movilización del sector agrario, aceptando la invitación de la dirigencia agraria que busca que el campesinado salga masivamente a expresar su inconformidad.

Estamos reclamando la reivindicación de la políticas para el sector agrario por parte del actual gobierno. No vamos a ceder en esta movilización hasta que estemos convencidos de acciones concretas, los campesinos nos sentimos engañados, aseguró uno de los campesinos sumados a la manifestación.

El señor Carlos Chimonja se declaró indignado frente a los anuncios de construcción de nuevas represas y dijo que él junto con otros representantes de la organización Defensores del Macizo se une a la movilización agraria.

Como defensor del macizo colombiano, estamos diciendo no a la construcción de más represas. Yo vivo en este cruce donde se une el río Magdalena con el Sombrerillos, sitio donde está anunciada la construcción de una hidroeléctrica, dijo Chimonja.

Hasta la tarde de ayer se registraba paso restringido de carros y motocicletas en la vía Pitalito San Agustín pese a que se encuentran dos puntos de concentración campesina.

La misma situación persiste en la vía entre Pitalito y Timaná, mientras que en la vía Pitalito-Mocoa continúa totalmente interrumpido el tráfico vehicular[9].

En reunión realizada en Pitalito con alcaldes y oficiales militares los campesinos expresaron que no regresarán a sus casas hasta tanto el Gobierno determine acciones concretas para sacar al sector de la crisis.

En la sala de juntas de la alcaldía de Pitalito se efectuó una reunión entre el general William Salamanca, el alcalde Pedro Martín Silva y el dirigente campesino William Gonzales, líderes agrarios e indígenas que fueron invitados a participar de la esta convocatoria durante el tercer día del paro.

Los líderes campesinos presentaron las actas firmadas en desarrollo de las movilizaciones de febrero y agosto de 2013 incumplidas, según ellos, en un 90% por el Gobierno.

Le mostramos los acuerdos firmados y se comprometieron a transmitir el mensaje en el sentido que es urgente una reunión en el sur del Huila y centro del Huila, con una comisión del alto gobierno que tenga poder de decisión, dijo Gonzales.

También fue cuestionada la actuación el Escuadrón Móvil Anti Disturbio (Esmad) en el cruce el Líbano Acevedo – Florencia, que dejó un saldo de 20 heridos de los cuales 5 fueron trasladados al hospital de Acevedo y dos de ellos fueron remitidos al Hospital San Antonio de Pitalito debido a la gravedad de las heridas: Duván Alexis Vargas, Moisés Quesada Quintero, José Benjamín Sambrano Fabio Ardila Lugo, presenta herida en la cabeza, Jonathan José Soto presenta fracturas en cara y cráneo.

Ese fue uno de los temas centrales, los enfrentamientos en los sectores de Bruselas y en el vía Suaza-Florencia. El general ofreció falsas disculpas para el caso de que se hubiese presentado provocación por parte de la fuerza pública.

El general les insinuó que era necesario el despeje de las vías. Sin pensarlo los dirigentes del paro agrario respondieron que el bloqueo total de la movilidad para el caso de Bruselas es un mecanismo de presión para que el Gobierno agilice las acciones que garanticen el cumplimiento de las actas firmadas.

Hemos tenido diez meses de interlocución con el gobierno y de poco o nada han servido.

Para lograr la reunión con mensaje de urgencia entre el gobierno central y la dirigencia de base en el sur y centro del Huila, se buscará que se desarrolle lo antes posible, porque mientras continúe llegando Esmad son más las delegaciones de campesinos que llegan a los diferentes puntos de concentración[10].

En el departamento de Santander las acciones están creciendo. Luego de asistir a las actividades conmemoratorias del Día del Trabajo y después de pernoctar desde el 28 de abril, cuando inició el Paro Nacional Agrario, en el colegio y subdirectiva Barrancabermeja de la Unión Sindical Obrera (USO), los líderes del colectivo dieron la orden de iniciar las movilizaciones en la vía nacional.

Así lo advirtió el líder de la Cumbre Nacional Agraria y Congreso de los Pueblos del nordeste antioqueño y sur de Bolívar, José Vidal, quien indicó que en este momento avanzan por el intercambiador del barrio Cincuentenario y casi alcanzan el Retén de la vía a Bucaramanga.

Vidal denunció las labores violentas, que según él viene adelantando la policía para obstaculizar la libre movilización y derecho a la protesta de los campesinos concentrados en el Puerto Petrolero.

La Alcaldía y la Fuerza Pública no permitieron que las empresas de transporte nos suministraran los buses para partir. Hoy esperábamos que nos suministraran unos buses. Sin embargo decidimos salir de una buena vez a la vía. Es una marcha pacífica, pero si la Policía y el Ejército nos presionan tendremos que bloquear las vías, dijo el líder campesino.

Vidal señaló que los hechos de obstaculización de la Fuerza Pública fueron denunciados ante los organismos de Derechos Humanos y ante la Personería de Barrancabermeja.

El Escuadrón Móvil Antidisturbios número 18 está dispuesto a la represión con 148 efectivos y la tensión por posibles enfrentamientos crece en carreteras del Magdalena Medio.

Los campesinos y mineros que se concentraban en Barrancabermeja se dirigen hacía La Lizama[11].

Líderes agricultores afirmaron este viernes a que las manifestaciones agrarias continuarán indefinidamente, hasta que se llegue a un acuerdo con el gobierno Nacional. En Pinchote se espera la mediación del gobierno departamental y local, por los enfrentamientos reportados este jueves primero de mayo.

15 heridos y 7 detenidos han dejado los choques entre campesinos y Policía en Santander.

Así lo manifestó el coordinador de la Mesa Nacional Cacaotera, Omar Acevedo Ramírez, quien expresó que a pesar que el gobierno nacional informó que reanudará diálogos con los campesinos el próximo domingo 4 de mayo, la movilización continuará de manera indefinida.

Acevedo Ramírez explicó que la decisión de los campesinos es continuar en sus puntos de concentración, hasta que encontremos soluciones a la problemática planteada. Se han ido sumando más personas, de manera pacífica, seguiremos con esta protesta y esperamos que se dé una salida favorable para la sociedad rural.

De la misma manera, el coordinador del movimiento Dignidad Cafetera en Santander, Iván Gutiérrez, que se encuentra en el punto de concentración El Copey, en el municipio de Pinchote, expresó que el paro no se levantará hasta que no se llegue a un acuerdo con el Gobierno Nacional e indicó que se espera la mediación del Gobierno Departamental por las agresiones de la Policía.

“Ayer (jueves) se presentó una agresión de la Policía mientras la gente se disponía a marchar. La gente estaba saliendo por un carril y el Esmad, se metió entre el monte y prácticamente los emboscaron. La Policía disparó balas de goma, granadas de aturdimiento y gases lacrimógenos.

De otro lado, allí en Santander más de 4.000 campesinos se encuentran concentrados en El Copey, punto entre San Gil y Socoro; en un sitio entre Lebrija y Girón, en un sector denominado La Playa, ubicado sobre el puente del río Sogamoso; y en otro punto en Berlín[12].

En el departamento del Meta la movilización agraria incluye la presencia de los productores de arroz en la vía que de Acacias conduce a Villavicencio.

Desde la media noche del día anterior jueves, los arroceros del país están nuevamente a paro.

Así lo dio a conocer Roberto Botero, vocero y representante del movimiento Dignidad Arrocera.

El dirigente dijo que los arroceros le están exigiendo al gobierno del presidente Juan Manuel Santos Calderón la fijación de un precio mínimo de referencia para la compra de la cosecha; asimismo están solicitando que se les garantice la absorción de la actual cosecha por parte de la industria molinera.

Botero dijo que pese a las protestas del año pasado, persisten los problemas en el tema de los precios, el contrabando, la ausencia de créditos para los cultivadores del cereal, dificultades para la absorción para la actual cosecha.

La parálisis de los arroceros se realizará en aquellas zonas en donde mayor producción del grano existe y se mantendrá hasta tanto el gobierno de respuestas satisfactorias a los cultivadores del grano.

Ante esta aguda crisis por la que atraviesa el sector arrocero en el país, la presidenta de la Comisión Quinta del Senado de la República, Maritza Martínez Aristizabal, Senadora del Meta, convocó a un debate para analizar esta coyuntura en procura de evitar que los arroceros del país sigan en paro[13].

En el sur del departamento de Bolívar hay marchas campesinas que son reprimidas violentamente por la policía y el ejército.

Ocho campesinos naturales del Sur de Bolívar resultaron heridos tras enfrentamientos con la Fuerza Pública, en el marco del paro campesino, denuncio, Teófilo Acuña, líder del paro agrario.

Agregó que los heridos permanecen internadas en un hospital de Gamara, población del Cesar.

La asociación de agromineros del sur de Bolívar comunicó que los campesinos que se están movilizando desde la alta montaña al departamento de Santander han sido hostigados permanentemente por la Fuerza Pública, hasta el punto que en las últimas horas se enfrentaron cuando viajaban de Gamarra a Aguachica.

En el espacio de Cerro de Burgos a Gamarra, las ‘pirañas’ de la Armada Nacional trataron de hundir los botes donde venían las comunidades hasta que llegaron a Gamarra.

Cuando de Gamarra partían a Aguachica, los uniformados los hostigaron, no dejaban pasar carros ni alimentos y trataron de retener a algunas personas, lo que generó un enfrentamiento y como resultado, ocho personas resultaron heridas y fueron trasladadas al centro asistencial de Gamarra.

Siguen los desplazamientos de mineros, agricultores y pescadores desde las montañas del sur de Bolívar a Aguachica y Barrancabermeja, para apoyar el paro nacional campesino[14].

En el departamento de Córdoba, la decisión del paro agrario la tomaron los productores en reunión en una cooperativa en las afueras de Cereté.

El gremio de productores agropecuarios de Córdoba ha denominado su paro agrario la rebelión del “sombrero vueltiao”, motivado – según el Comité por la Defensa del Agro – por el incumplimiento del Gobierno con un acta de compromisos firmado el once de septiembre del 2013 con el sector algodonero, maicero, arrocero y platanero de la subregión.

La manifestación de protesta pacífica se enmarcará en el segundo bloque del paro nacional, el de la cumbre social agraria, para defender los intereses de al menos 3.500 pequeños y medianos productores de algodón y maíz en este Departamento, y 1.500 de plataneros, arroceros, y yuqueros que se unen a la actividad huelguística.

Se le ha llamado ‘la rebelión del sombrero vueltiao’ porque en el paro agrario nacional del pasado 19 de agosto estuvo de moda la ruana en Boyacá y Nariño, y se le llamó así: ‘la rebelión de la ruana’.

El Gobierno ha venido incumpliendo con nuestro sector. El pasado 29 de marzo de este año nos reunimos en el aeropuerto Los Garzones de Montería con el ministro de agricultura, Rubén Lizarralde, para revisar los compromisos, quedó en darnos respuesta en quince días, han transcurrido 25 días y dicha respuesta no ha llegado, sostuvo el coordinador del Comité por la Defensa del Agro Cordobés, Rosmi Rojas Luna.

La misma organización rechazó la posición del Gobierno cuando señaló desde Bogotá que el paro agrario programado para el próximo 28 de este mes es injustificado, toda vez que, supuestamente sí se está cumpliendo con los acuerdos a los que se llegaron en el paro agrario del 19 de agosto de 2013.

El motivo más fuerte del paro agrario en Córdoba es el endeudamiento, representado en una cartera de los agricultores de 63 mil millones de pesos, mientras que las políticas adoptadas por el Gobierno no favorecen a la crisis campesina de esta región[15].

Ese es el panorama de la movilización agraria colombiana, hoy en su quinto día.