El delito de portar semillas

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Un impactante corto video donde Catalina Higuera, vocera del Pacto Mundial Consciente, nos resume la gravedad de un hecho recientemente acaecido en Colombia y que ya se dio en Chile en la época de los años 60.

Hablamos de la reforma 970 que se convierte en ley, bajo cuyo amparo el ejército colombiano ya incautó más de 2000 toneladas de semillas nativas, autóctonas, productos de miles de años de sabia selección natural.

Esto fue posible ya que la ley tipifica como delito el uso de semillas nativas, es decir que solo pueden ser usadas para la siembra semillas con “derechos de autor”, con “propiedad intelectual” la cual pertenece mayormente a tres transnacionales que manejan el 67% de las semillas genéticamente modificadas en el mundo.

Y si un ciudadano colombiano tiene en sus manos las semillas que naturalmente la Madre Tierra le regaló, y siembra esas semillas para consumo, entonces está fuera de la ley, en beneficio de aquellas grandes transnacionales, llámese Monsanto, Syngenta o Du Pont.

El delito de tener semillas en colombia

El delito de tener semillas en Colombia

De esta manera silenciosa, bajo el amparo de los grandes grupos de presión económica, se pretende hacer ilegitimo, lo que legitimo es, por derecho de nacimiento, para cualquier ciudadano del mundo y expropiarlo a costa de su propia salud y naturaleza para el beneficio de unos pocos.

En Chile se han dado situaciones similares y como consecuencia, los productos antes naturales como las uvas, las manzanas y los duraznos en la actualidad producen semillas infértiles, producto de la manipulación genética y la voracidad económica de unas pocas transnacionales.

No a la privatizacion de las semillas en el mundo

No a la privatizacion de las semillas en el mundo

Este hecho afecta gravemente la biodiversidad no solo en Chile y Colombia, sino en el mundo entero, al afectar el proceso natural de selección de las semillas, las cuales también están íntimamente relacionadas al desarrollo biológico de los habitantes del ecosistema al cual pertenecen.

De esta manera, nuestros hijos y nuestros nietos, como bien reseña Catalina higuera, se verán afectados a nivel celular, tanto externa como internamente, por el consumo de estos productos.

Extendemos la invitación que hace Catalina Higuera, para unirnos, como amigos, bajo un mismo techo, llamado Pacto Mundial Consciente, para hacer un frente de amistad y conservar lo que es un derecho natural y poder consumir lo que la buena Madre Tierra nos regaló, libremente, como debe ser.