Homenaje al sabio indigena “Mamo Palia”

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El “Mamo Palia” quien vio la luz el 31 de Diciembre de 1948, en la tierra sagrada de la Sierra Nevada de Santa Marta, Valledupar, Colombia. Hijo de la nación indígena Arahuaco y quien recibió el nombre de José Dingula Moscote, dejó el cuerpo este 30 de mayo.

La vida del Mamo Palia es una ofrenda a la tarea que le fue encomendada como guía y preceptor de su pueblo, en un ambiente de bondad, no dejó su ejercicio ni su firme determinación por instruir, hasta el momento en que cerró su ojos por última vez.

Más allá de este deber, el sabio indígena ha sido un pilar e ideólogo del Pacto Mundial Consciente, y su mensaje se ha expandido así no sólo entre los pueblos ancestrales de Colombia, sino también a toda América y el mundo.

José Dingula Moscote el Mamo Palia

José Dingula Moscote, el “Mamo Palia”

Fue a través de él que la Madre Tierra mandó un mensaje a todos sus hijos, pidiendo que unión de los guardianes de la Madre Tierra para sanar a nuestra madre. Fue entonces que surgió Ikwashenduna.

En palabras suyas…

“La madre me trajo, y la razón es porque la madre está sufriendo, está en problemas, porque sus semillas se extinguen, está enferma, y por ello las semillas empiezan a desaparecer, la misma madre comienza a anunciar, vemos cómo sufre, porque no hay quien cuide sus semillas, como las cuida ella…”

Cuando el Mamo Palia habla de esa manera, no solamente se refiere a las semillas en sí mismas, sino también al conocimiento ancestral de cómo debemos relacionarnos con la Madre Naturaleza.

Su anuncio clama por mudar el rumbo del comportamiento de la humanidad hoy en día, que vive en sus prácticas como enemiga de la Madre Tierra, en tiempos en que el conocimiento se presenta como enemigo de la naturaleza.

La palabra Ikwashenduna según fue explicado por Mamo Palia, tiene varios significado en su raíz, no sólo significa un comportamiento que nos lleva a proteger a la Madre Naturaleza, si no que a la vez es un sistema espiritual que puede ayudarnos a entender cuál es nuestra real identidad.

La tarea que le encomendó la Madre Tierra al Mamo Palia fue entonces restablecer las semillas, restablecer ese conocimiento que nos lleva a una convivencia pacífica con quien nos sustenta.

Esa es la tarea que lo llevó más allá de sus fronteras. Sus ideas vivirán por siempre en el Pacto Mundial Consciente y algún día, esperamos no muy lejano, estas ideas establecidas por la propia Madre Tierra en sus hijos, darán a luz un mundo donde todos podamos ser felices.

“Nosotros vivimos una guerra espiritual, y la Madre Tierra nos entregó esa palabra “Ikwashenduna”, para reaprender; la naturaleza nos da la vida y nos da semillas para poder compartir entre los hijos de la Madre Tierra, así mismo nosotros debemos compartir el mensaje de la Madre. Las semillas, la sabiduría y conocimiento están en vías de extinción, y por la desaparición de estos complementos, sobrevienen la guerra y las enfermedades…”

El Mamo Palia, terminó con sus tareas en este mundo, y el Pacto Mundial Consciente reconoce así a este humano insigne, destacado, pilar de una lucha que empezó ya en algún recóndito de su corazón, en la Sierra Nevada de Santa Marta y en muchos lugares del mundo.

El Pacto Mundial Consciente saluda a este hombre y en honor a su obra le decimos que sus ideas no morirán jamás, viven en cada una de las personas que conforman este colectivo y en cada una de las personas que sin conocerlo albergan esta esperanza y no pararán hasta que la Madre Tierra sonría de nuevo.

¡Buen viaje Mamo Palia! Quedamos agradecidos por tu enorme legado.