La Tragedia de Máxima Acuña de Chaupe

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Máxima Acuña es una campesina peruana analfabeta, que mide 1.50 mts., nacida hace 45 años, que vive en un predio en Tragadero Grande, a 4000 mts. de altura en la sierra de Cajamarca, al norte del Perú, junto con su esposo y sus dos hijos.

“Todo lo que me queda es mi casita, dos ovejas, dos perros pastores y nos quieren sacar de aquí vivos o muertos, para llevarse el oro…”

Maxima y uno de sus perros pastores

Máxima y uno de sus perros pastores

Su historia es de lucha, valor y dignidad, en defensa de lo que humildemente ganó con su trabajo, sembrando papas, ocas y recogiendo hierbas medicinales para vender. Así es como ella y su esposo, en el año 1994 compraron el terreno que ahora ocupan.

Una negra sombra abordó su vida, un día del año 2010, cuando de regreso a su casa después de reposar una larga dolencia, encontró que el camino rural que atraviesa su predio era ahora una amplia carretera asentada.

Máxima, ofendida porque las obras se realizaron sin su permiso, se dirigió a las oficinas correspondientes en Yanacocha, donde como toda explicación le dijeron que el título de propiedad que ella guardaba como lo más preciado no tenía valor, ese terreno era propiedad de la minera.

El conflicto es el mismo desde que los españoles llegaron a América hace 500 años, expropiar tierras y llevarse el oro, pero esta vez los usurpadores son el consorcio formado por Newmont Mining Corporation (51,35%), Minas Buenaventura (43,65%) y la Corporación Financiera Internacional (un organismo del Banco Mundial).

Maxima Acuña de Chaupe

La tragedia de Maxima Acuña de Chaupe

“El consorcio Yanacocha puede contratar a todos los abogados del mundo, para que ellos produzcan documentos que demuestren que les vendí mi tierra, dicen que estoy allanando su propiedad, afirman que son los dueños legítimos, pero no muestran ningún documento que indique que les vendí mi tierra.”

Para llevar a cabo el denominado “Proyecto Conga” el consorcio Yanacocha planea secar cuatro lagunas causando un terrible impacto medioambiental, una de aquellas (la laguna llamada Laguna azul) se encuentra en la propiedad de Máxima.

La Laguna Azul da vida a uno de los principales ríos de la región de Celedín, y la empresa pretende volverla un botadero de desmonte. En canal de San José, de donde otros campesinos acostumbraban beber agua, ya está siendo contaminado.

La comuna reunidad en una de las lagunas que el proyecto conga planea destruir

La comuna reunidad en una de las lagunas que el proyecto conga planea destruir

“Máxima es la piedra en el zapato para la empresa minera Yanacocha y para este proyecto minero Conga. Los terrenos de máxima se encuentran en el corazón mismo del proyecto minero Conga, frente a la laguna azul.”

(Milton Sanchez, dirigente ambientalista de Celedín)

Y ese es el motivo de una persecución que amenaza su vida. A partir de ahí, su hogar fue destruido dos veces en el año 2011, en el mismo año, en el mes de agosto, ella y su hija fueron golpeadas por la policía local hasta perder el sentido.

En el año 2012, agentes de seguridad del Estado trataron de desalojarla, y Yanacocha empezó con procedimiento legales en contra de su familia. En enero del 2013, 60 agentes de la DINOES (División Nacional De Operaciones Especiales), destruyeron el campamento de “ronderos”, quienes las apoyaban, y mataron a la mayoría de sus animales.

En enero del 2014 sufrieron otro intento de desalojo de parte de agentes de la Dinoes, así como amenazas de muerte. En el año 2015, doscientos efectivos conformados por la Dinoes y la policía particular de Yanacocha entraron en su propiedad y destruyeron lo construido de su nuevo hogar, aun después de que la corte legitimara el derecho de propiedad de Máxima por sus tierras.

En vista de tales atropellos y en respuesta a la solicitud de varios organismos de defensoría la “Comisión Interamericana de Derechos Humanos” dictó medidas cautelares para ella, su familia, para los “ronderos” que la apoyan, para 46 personas líderes de los derechos humanos y las comunidades de Celendín, Cajamarca y Hualgayoc-Bambamarca.

Sin embargo, el Estado peruano no ha cumplido con las medidas cautelares otorgadas por la CIDH, desatendiéndose de la seguridad y de la protección de los ciudadanos que ellos juraron proteger.

La violencia continúa. Máxima sigue recibiendo nuevas amenazas de muerte y la minera Yanacocha apostó un puesto de vigilancia al borde de su territorio, ahora cercado, y volvieron a destruir su cocina que ya fue varias veces reconstruida.

Maxima Acuña de Chaupe recibiendo el Goldman Environmental Prize 2006

Máxima Acuña de Chaupe recibiendo el Goldman Environmental Prize 2006

La violencia se erige sobre los desprotegidos una vez más, intereses mercenarios buscan imponerse sobre el bienestar de los pequeños agricultores. En busca de un todo mentiroso “progreso”.

Pero este no es el caso de Máxima Acuña de chumbes, porque ella no está sola, la acompaña el inmenso valor de una madre digna, guardiana de la Tierra, la acompaña el Pacto Mundial Consciente y estamos seguros que también cuenta con tu apoyo.

Los invitamos a ver otros dos videos de la valiente vida de Máxima:

Máxima Acuña: “Me dijeron: Una pulga nunca le va a ganar a un elefante”

Máxima Acuña – Goldman Environmental Prize 2016